jueves, 18 de octubre de 2007

Adiós, Profesor

Un día de otoño, que más bien era de verano, asistí junto a mi mujer a la despedida que se le brindó en Venta Micena al Dr. Gibert, fallecido a principios del mes de octubre.

D. José Gibert Clols fue, y eso dicen casi todos los que lo conocieron y lo trataron en profudidad, una gran persona.

Desde luego, es una figura a la que el Sur, que también existe, le debe haberlo puesto en el mapa de la paleoantropología mundial. Y los gobernantes del Sur, que también existe, le pagaron sus servicios con el castigo de impedirle lo que más feliz le hacía, que era buscar en los páramos de Orce los restos de los antepasados de esos mismos gobernantes, los homínidos más antiguos de Europa, según afirman los que saben de esto, que no es el que suscribe precisamente.

No es mi interés la discusión científica en este ámbito, sino solamente rendir mi pequeño y humilde homenaje a una persona entrañable, al abuelo de mis sobrinos, que desgraciadamente no podrán disfrutar de él.

Esa mañana de octubre en el altiplano granadino se vivieron momentos muy emotivos, en el que gran parte de las personas que acompañaban a la familia no pudieron contener sus sentimientos, y desde luego se respiraba amor (con mayúsculas) en lo alto de aquel mirador, haciendo que un instante triste fuera mucho menos triste, al saber que hay mucha gente que seguirá con su trabajo, y lo hará con el mismo empeño que él lo hizo.

No hay comentarios: