Casi nueve años (¡nueve!) han pasado desde la primera vez que publiqué unas letras mal juntadas en este rincón del Sur que también existe.
Y casi nueve años hasta que he vuelto a publicar algo aquí.
Han pasado nueve años y muchas cosas. A mí, al que esto lea, y a España.
En particular, en ese tiempo he pasado dos o tres veces por el quirófano, pero no por gusto, oigan. Y no sé cuántas han sido porque no recuerdo si la muñeca fue antes o después de 2007. Después de la muñeca vino el apéndice, y después de éste, la cadera. Un chóu, vamos.
El caso, que no todo han sido "males". Casi nada lo ha sido.
De hecho, junto a la operación de la cadera llegó lo más grande que nos ha pasado en casa, la #UrtitadeRota. Una preciosa niña que llegó de repente después de diez años. Sin darnos cuenta. Se coló en nuestras vidas cuando ya llevaba casi cuatro meses en la barriga de su mamá. Y desde ese martes de feria en que nos enteramos de que estábamos esperando a María, todo nuestro mundo ha cambiado y se ha dado la vuelta como un calcetín.
Nada de viajes. Nada de fiestas y salidas sin horas. Nada de ferias, ni de Semana Santa, ni de Rocíos, ni romerías... Con lo que yo "ha sío"...
Pero todo, todo ha merecido la pena por despertarla cada mañana, vestirla, "malpeinarla", darle su desayuno y llevarla a la guardería. Todo.
Pero esta entrada no iba sobre María cuando empecé a escribirla. Tenía intención de empezar a guardar aquí las impresiones de mis viajes, que comencé a escribir allá por el verano de 2010, cuando todavía viajábamos.
Tenía yo una libretita moleskine, en la que apuntaba los sitios en los que comíamos en los viajes, que perdí en un aciago fin de semana que pasamos en Estepona, junto con las notas de un par de años de viajes y restaurantes, tascas y bares. Fue después de cenar un fabuloso robalo a la sal en el restaurante La Menorah, que al parecer ha cerrado o cambiado de lugar y nombre (ya me enteraré mejor). Su pérdida me provocó un gran pesar del que aún no me he repuesto. El fin de semana no fue aciago sólo por la pérdida de la libretita, que también, pero esa es otra historia.
Yo es que soy muy de mis cosas. Demasiado. Voy a tener que comprarme el libro ese de autoayuda que tanto está dando que hablar y que parece ser que te facilita el "reciclado". Por las que hilan...
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2 comentarios:
:)
Hombre, Abejita! Espero le gusten mis exabruptos
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